En ocasiones leemos u oímos que antes internet no era así. Puede sonar a historia de abuelo cebolleta de modems de 14 y 28 k con pitidos extraños, sistemas operativos que solo se podían instalar en discos duros de 2 GB, pero es cierto. Este no es mi internet que me lo han cambiado.
La última ha sido instagram. Tenía una cuenta allí para compartir algún contenido entre compañeros y tal, pero hoy mismo me sale un cartel
Que o pago 6 euros al mes o usarán mis datos para mostrarme anuncios que se supone me van a interesar. Para mí esto es un chantaje en toda regla.
Hay empresas que pagan a esta gente por poner sus anuncios, y hay personas que pagan a esta misma gente para no verlos. La banca siempre gana.
Así que con dolor de mi corazón, cada vez que cierro alguna cosa, como fue facebook, twitter, telegram, dejo atrás gente maravillosa, que no se si nos volveremos a encontrar, pero aun con nuestras dificultades con ser consecuentes con lo que pensamos, creo que hemos de dar un pasito adelante. Tal vez no sirva de mucho, pero mira, mejor así que cerrando los ojos y tapando la nariz. No es que no supiéramos lo que era instagram, pero bueno, ahí estábamos.
Pero esto sí que es una red flag de esas que dicen ahora.
Así que una vez más. Hasta la vista y gracias por el pescado