{"id":88,"date":"2026-08-26T09:00:04","date_gmt":"2026-08-26T09:00:04","guid":{"rendered":"https:\/\/arqueoblog.eu\/?p=88"},"modified":"2026-08-25T22:19:40","modified_gmt":"2026-08-25T22:19:40","slug":"calculadora-de-cotas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arqueoblog.eu\/index.php\/2026\/08\/26\/calculadora-de-cotas\/","title":{"rendered":"Calculadora de cotas"},"content":{"rendered":"<p>Una de las operaciones m\u00e1s repetidas en una excavaci\u00f3n es tambi\u00e9n una de las m\u00e1s triviales: restar. Se lee la mira, se resta del punto cero y se anota la cota en la ficha. Decenas de veces a lo largo de una jornada, muchas de ellas con la libreta apoyada en la rodilla, con guantes, con prisa o con el nivel montado en un sitio inc\u00f3modo.<\/p>\n<p>El problema no es la dificultad del c\u00e1lculo, sino su acumulaci\u00f3n. Una resta mal hecha entre otras cien restas bien hechas no se detecta en campo: aparece semanas despu\u00e9s, cuando la cota de una unidad no encaja con la de la unidad que tiene encima y hay que reconstruir de d\u00f3nde sali\u00f3 aquel n\u00famero.<\/p>\n<h4>Qu\u00e9 es Cotas<\/h4>\n<p>Cotas es una herramienta pensada para resolver ese c\u00e1lculo sin salir del tajo. El punto cero se introduce una sola vez, al empezar, y queda fijado. A partir de ah\u00ed, en cada medici\u00f3n solo se cambia la lectura de mira y la aplicaci\u00f3n devuelve la cota.<\/p>\n<p>Esa es toda la diferencia con una calculadora convencional, y es una diferencia pr\u00e1ctica considerable. En una calculadora hay que teclear el punto cero en cada resta, aunque sea siempre el mismo valor: cuarenta cotas son cuarenta oportunidades de equivocarse al introducir una referencia que no ha cambiado. Aqu\u00ed la referencia se introduce una vez y el \u00fanico dato variable es el que efectivamente var\u00eda.<\/p>\n<p>La f\u00f3rmula que aplica est\u00e1 a la vista en la propia interfaz:<\/p>\n<p><em>Cota = punto cero \u2212 lectura de mira<\/em><\/p>\n<p>No es una herramienta de topograf\u00eda ni pretende sustituir a una estaci\u00f3n total. Es la operaci\u00f3n que ya se hace mentalmente o en un papel, con la referencia fijada de antemano.<\/p>\n<h4>Funciona sin conexi\u00f3n<\/h4>\n<p>La cobertura en un yacimiento es imprevisible, y una herramienta de campo que dependa de Internet no sirve de mucho. Cotas guarda localmente en el dispositivo la propia aplicaci\u00f3n, sus iconos y el punto cero activo. Basta con haberla abierto una vez con conexi\u00f3n despu\u00e9s de instalarla: a partir de ah\u00ed funciona sin red, incluso con el tel\u00e9fono en modo avi\u00f3n, y se pueden seguir introduciendo lecturas y calculando cotas con normalidad.<\/p>\n<p>Lo \u00fanico que requiere conexi\u00f3n es el enlace de apoyo al proyecto, que apunta a un servicio externo.<\/p>\n<h4>Por qu\u00e9 una aplicaci\u00f3n web y no una app<\/h4>\n<p>Cotas es una aplicaci\u00f3n web. Funciona abriendo una direcci\u00f3n en el navegador, sin pasar por ninguna tienda de aplicaciones, sin cuenta de usuario y sin instalar nada en sentido estricto. Esta decisi\u00f3n tiene consecuencias pr\u00e1cticas que conviene explicitar:<\/p>\n<ul>\n<li>El mismo enlace funciona en iPhone, en Android, en un port\u00e1til y en un ordenador de escritorio, sin versiones separadas ni mantenimiento duplicado.<\/li>\n<li>No hay intermediarios: ni una tienda que apruebe la aplicaci\u00f3n, ni un proceso de revisi\u00f3n, ni la posibilidad de que desaparezca del cat\u00e1logo.<\/li>\n<li>No se recopilan datos. No hay registro, no hay perfil de usuario y no hay nada que enviar a ning\u00fan servidor: los datos introducidos no salen del dispositivo.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El inconveniente evidente es que una direcci\u00f3n en el navegador es inc\u00f3moda de recuperar cada vez que se necesita. Para eso los navegadores permiten a\u00f1adirla a la pantalla de inicio o al escritorio, de forma que quede como cualquier otro icono.<\/p>\n<h4>Instalaci\u00f3n en iPhone y iPad<\/h4>\n<p>Abrir el enlace en Safari y despu\u00e9s:<\/p>\n<ol>\n<li>Pulsar <em>Compartir<\/em>.<\/li>\n<li>Elegir <em>A\u00f1adir a pantalla de inicio<\/em>.<\/li>\n<li>Si aparece la opci\u00f3n <em>Abrir como app web<\/em>, activarla.<\/li>\n<li>Pulsar <em>A\u00f1adir<\/em>.<\/li>\n<\/ol>\n<h4>Instalaci\u00f3n en Android<\/h4>\n<p>El procedimiento es equivalente. Con la direcci\u00f3n abierta en el navegador:<\/p>\n<ol>\n<li>Seleccionar la barra de direcciones.<\/li>\n<li>Abrir el men\u00fa de las tres rayas, en el lado derecho.<\/li>\n<li>Elegir <em>Crear acceso directo<\/em>.<\/li>\n<\/ol>\n<h4>Instalaci\u00f3n en ordenador<\/h4>\n<p>En los navegadores de escritorio basados en Chromium aparece un icono de instalaci\u00f3n en la barra de direcciones. Desde ah\u00ed la aplicaci\u00f3n se abre en su propia ventana, sin barra de navegaci\u00f3n, y queda accesible desde el men\u00fa de aplicaciones del sistema.<\/p>\n<h4>Gratuita y sin contrapartidas<\/h4>\n<p>Cotas es gratuita. No tiene versi\u00f3n de pago, ni funciones bloqueadas, ni publicidad. Al pie de la aplicaci\u00f3n hay un enlace para quien quiera apoyar el proyecto con una donaci\u00f3n, pero es exactamente eso: un enlace opcional que no condiciona en nada el uso de la herramienta.<\/p>\n<p>La aplicaci\u00f3n est\u00e1 disponible en <a href=\"https:\/\/arqueoblog.eu\/cotas\/\">arqueoblog.eu\/cotas<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las operaciones m\u00e1s repetidas en una excavaci\u00f3n es tambi\u00e9n una de las m\u00e1s triviales: restar. Se lee la mira, se resta del punto cero y se anota la cota en la ficha. Decenas de veces a lo largo de una jornada, muchas de ellas con la libreta apoyada en la rodilla, con guantes, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":89,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[25,24,6,23],"tags":[48,45,49,46,5,47],"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/archaeo.social\/@miscelaneapatr1\/117161016637327157","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arqueoblog.eu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88"}],"collection":[{"href":"https:\/\/arqueoblog.eu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arqueoblog.eu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arqueoblog.eu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arqueoblog.eu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arqueoblog.eu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":90,"href":"https:\/\/arqueoblog.eu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88\/revisions\/90"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arqueoblog.eu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/89"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arqueoblog.eu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arqueoblog.eu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arqueoblog.eu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}